Respuesta de Maderacre a un artículo web publicado en OjoPúblico

Origen del Comunicado: Reporte Técnico Institucional | Área de Sostenibilidad y Compliance


Monitoreo forestal y proyectos de conservación ambiental de Maderacre en Tahuamanu

MADERACRE SAC es una empresa dedicada al manejo forestal sostenible de bosques tropicales en la Amazonía peruana. Nuestro objetivo es desarrollar soluciones basadas en la naturaleza que conserven los bosques de manera efectiva, contribuyendo al desarrollo sostenible de las comunidades rurales y mitigando el cambio climático. En la provincia de Tahuamanu, Madre de Dios, gestionamos una unidad de manejo forestal (UMF) de aproximadamente 270,000 hectáreas. Llevamos a cabo el manejo forestal con producción maderera sostenible bajo un sistema de aprovechamiento altamente selectivo y de bajo impacto basado en la regeneración natural. Con un enfoque de gestión integrado y basado en el ecosistema, se han desarrollado dos proyectos climáticos en esta área para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero bajo el esquema REDD+. Uno de ellos es el Madre de Dios Amazon REDD+ Project, el cual se implementa desde 2009 en un área de casi 100,000 hectáreas, y, desde 2017, el Tahuamanu Amazon REDD+ Project, que ocupa un área de más de 170,000 hectáreas. Por otro lado, RECIFE SAC viene implementando el Iñapari Amazon REDD+ Project desde 2023.

Respecto a las citas presentadas en el artículo publicado por OjoPúblico:

Cita (A):

"La primera de las iniciativas es Tahuamanu Amazon Redd Project, con más de 171.000 hectáreas de bosque a cargo de Maderacre. En este caso, las cifras sobre deforestación declaradas por la empresa difieren de las que arrojan los mapas satelitales analizados por este medio.

En su reporte de monitoreo de octubre del 2024, Maderacre estimó una tasa de deforestación de 129 hectáreas dentro del área de su proyecto (con cifras al 2017); sin embargo, los mapas establecen más del doble: 318 hectáreas.”

Nuestra respuesta:

El reporte está confundiendo conceptos.

La deforestación significa la pérdida de la cobertura forestal permanente, lo que implica un cambio en el uso del suelo. Esto involucra la tala de bosques mediante métodos destructivos y su reemplazo por cultivos rotativos o pastos para ganadería (la práctica más común en la región de Tahuamanu), así como para el desarrollo de la minería ilegal o el establecimiento de cultivos ilícitos. Las actividades de deforestación típicamente eliminan toda la biomasa forestal mediante métodos de tala y quema, destruyendo el ecosistema forestal existente y afectando directamente a la biodiversidad y los hábitats. Esta actividad se realiza sin respetar los ecosistemas frágiles o sin seguir parámetros ambientales mínimos. Incluso provoca incendios forestales que se propagan a las áreas circundantes, aumentando la magnitud de su impacto y potencialmente causando daños altamente significativos.

Por otro lado, la degradación es la pérdida parcial de la cobertura forestal, vinculada principalmente a las operaciones de manejo forestal. La degradación temporal debido a actividades forestales de bajo impacto a través de la tala selectiva (menos de un árbol por hectárea, cosechado cada 30 años en el caso de Maderacre), permite mantener la estructura y la dinámica de los ecosistemas forestales. En otras palabras, los bosques siguen siendo bosques a perpetuidad, manteniendo poblaciones saludables y viables de flora y fauna silvestre a lo largo del tiempo. Cabe señalar que, debido al carácter rotativo del manejo forestal basado en la regeneración natural, las áreas degradadas por las actividades de manejo regeneran su cobertura forestal en solo unos pocos años.

A continuación se presenta una imagen satelital reciente (agosto de 2025) del área de los proyectos desarrollados por Maderacre y sus áreas circundantes. La diferencia entre un área con bosques conservados (como la de los proyectos de Maderacre) y las áreas deforestadas debido al cambio de uso del suelo se puede ver claramente a la derecha de la imagen.

Figura 1

Figura 1: Imagen satelital de la deforestación en las inmediaciones de los proyectos. Maderacre carbono

Esta situación evidente no ha sido resaltada en el reporte de OjoPúblico y sus especialistas, ya que el reporte no muestra los alrededores inmediatos de los proyectos promovidos por Maderacre, los cuales se encuentran seriamente afectados por la deforestación y los incendios forestales.

La Figura 2 muestra la pérdida de bosque en las cercanías de los proyectos de Maderacre, utilizando información de la plataforma Global Forest Watch (GFW), la misma fuente utilizada por OjoPúblico en su reporte.

Figura 2

Figura 02: Pérdida de bosque en el área circundante al proyecto Maderacre según GFW

Aunque los incendios forestales en la provincia de Tahuamanu se han duplicado durante el período 2022-2024, los incendios forestales en el área de la UMF de Maderacre se controlan de manera efectiva. La incidencia de incendios forestales en el área del proyecto de Maderacre ha disminuido del 4.3% en 2022 al 0% en lo que va del 2025 (la proporción del número de incendios dentro del área de la UMF en relación con el número total de incendios en la provincia). Esto demuestra que las acciones implementadas por Maderacre para proteger los bosques de agentes externos están funcionando. A continuación se presenta una imagen con la información proporcionada por la plataforma FIRMS de la NASA sobre los incendios forestales ocurridos en el área circundante a los proyectos de Maderacre en 2024.

Figura 3

Figura 3: Incendios forestales en el área circundante a los proyectos de Maderacre para el año 2024 según la plataforma FIRMS de la NASA

La degradación temporal y a pequeña escala causada por las actividades forestales implementadas y la custodia por parte de las operaciones de manejo forestal de Maderacre representan menos del 0.5% del área de la unidad de manejo forestal (UMF) anualmente. Maderacre monitorea anualmente la calidad de sus operaciones y cuantifica el nivel de degradación en el área. Esto se puede ver en las Figuras 4 y 5. La Figura 4 muestra la pérdida de cobertura debido a las operaciones forestales en 2018. Los caminos secundarios y los patios de acopio abiertos se ven como una pérdida de cobertura forestal, pero esta solo será temporal. La Figura 5 muestra que dos años después del aprovechamiento (2020), los patios y los caminos secundarios vuelven a tener cobertura forestal. Esta parcela no volverá a ser intervenida en 30 años, debido al ciclo de rotación del proyecto, por lo que permanecerá como bosque. No hay cambio en el uso del suelo, y el ecosistema y su biodiversidad se mantienen. Es decir, no debe ser considerada ni sumada como deforestación.

Figura 4

Figura 4: Operaciones en la Parcela de Cosecha 2018

Figura 5

Figura 5: Parcela de Cosecha 2 años después

Las emisiones de carbono causadas por la degradación temporal y a pequeña escala de Maderacre se descuentan de los cálculos de créditos de carbono, lo cual es tomado en consideración en las metodologías establecidas por el organismo de certificación de proyectos de carbono, en este caso VERRA.

En la siguiente imagen se puede ver la regeneración, utilizando la misma fuente que la usada por OjoPúblico. En color rosa translúcido se puede ver un área que alguna vez estuvo destinada a un camino forestal y que ahora ha recuperado toda su cobertura boscosa. Sin embargo, el análisis de OjoPúblico considera esto como deforestación. Note en la imagen satelital reciente que la cobertura forestal está intacta debajo de la capa de pérdida de bosque en color rosa translúcido.

Figura 6

Figura 6: Tramos de caminos forestales que han recuperado su cobertura forestal a los pocos años de la intervención.

Incluso la fuente y la tecnología utilizadas por OjoPúblico en su reporte tienen un nivel de precisión que solo puede considerarse referencial, y su uso para calcular la deforestación o la pérdida de bosque es cuestionable, lo que habría llevado al autor a cometer errores al realizar sus estimaciones. La fuente de OjoPúblico también consideró como deforestación a sectores que en realidad corresponden a playas de ríos dentro del área del proyecto de MADERACRE, incluso en espacios que de hecho siempre han tenido cobertura forestal y nunca han experimentado un cambio de uso o degradación. Estos casos se pueden ver en las imágenes de las Figuras 7 a 10. Lo que el reporte considera erróneamente como deforestación se puede ver en color rosa transparente.

Figura 7

Figura 7: Playas naturales mal identificadas como pérdida de bosque y bosque intacto erróneamente considerado como pérdida de cobertura forestal.

Figura 8

Figura 8: Playas naturales mal identificadas como pérdida de bosque y bosque intacto erróneamente considerado como pérdida de cobertura forestal

Figura 9

Figura 9: Playas naturales mal identificadas como pérdida de bosque y bosque intacto erróneamente considerado como pérdida de cobertura forestal

Figura 10

Figura 10: Bosque erróneamente considerado como pérdida de cobertura forestal

Por otro lado, en el caso de Maderacre, todos los reportes de monitoreo, que incluyen los reportes de deforestación, son auditados por un organismo de certificación internacional independiente. El reporte del organismo de certificación también es revisado y ratificado de acuerdo con el estándar internacional Verra. La información de deforestación reportada es validada por terceros independientes.

Por lo tanto, es FALSO que Maderacre haya declarado menos deforestación.

Cita (B):

“La compañía también señaló que, en 2020, no hubo deforestación dentro del segundo proyecto que impulsan, Madre de Dios Amazon REDD+ Project (que opera en concesiones de Maderacre y de la empresa Maderera Río Maderyja desde 2009), pero nuestro análisis identificó que se perdieron al menos dos hectáreas de bosques ese año.”

Nuestra respuesta:

No hubo deforestación ni actividades que impactaran el ecosistema forestal. Hemos podido identificar menos de 1 ha de pérdida de cobertura forestal según los registros de la plataforma GFW (fuente también utilizada por OjoPúblico), las cuales se deben a factores naturales. Estos registros muestran caídas naturales de árboles debido a probables vientos huracanados que ocurren ocasionalmente en la Amazonía sur, y que forman parte del proceso de sucesión ecológica del bosque. También hemos podido identificar que consideran la pérdida de biomasa encontrada en el Río Acre, cuyo caudal durante la época de lluvias arrastra la biomasa circundante y hace que se pierda. Se aplica la misma lógica explicada en la Cita (A), la cual se puede ver en las Figuras 7 a 10. El Madre de Dios Amazon REDD+ Project tiene casi 100,000 hectáreas bajo manejo y custodia forestal, por lo que 2 hectáreas de pérdida de cobertura debido a los factores indicados anteriormente representan el 0.00002% del área.

Por lo tanto, es FALSO que Maderacre haya declarado menos deforestación.

Cita (C):

“Aunque el informe de Maderacre no proporciona datos previos al 2020, OjoPúblico detectó que, en el área donde se ubica el proyecto, desde el 2009 se perdieron alrededor de 1.300 hectáreas de bosque primario. El 2015 marcó el récord de ese periodo: 543 hectáreas deforestadas.

Desde que comenzó cada uno de estos proyectos, el análisis de este medio identificó que en Madre de Dios Amazon REDD+ Project se perdieron 1.579 hectáreas de bosque; y en Tahuamanu Amazon REDD Project, 1.739 hectáreas.”

Nuestra respuesta:

Como se mencionó en las respuestas a las Citas (A) y (B), el autor del artículo y sus especialistas no están utilizando la definición correcta de deforestación, generando confusión y desinformando a su audiencia. La deforestación implica un cambio en el uso del suelo con una pérdida permanente del bosque. En este caso, Maderacre realiza un manejo forestal sostenible, aplicando un modelo de conservación productiva. Este modelo busca conservar el bosque a través de un manejo responsable y, a partir de ahí, generar desarrollo local. A la fecha, existen más de 140 empleos formales directos en el distrito de Iñapari y una amplia cadena de emprendimientos locales promovidos por la empresa. Esta es una contribución significativa en regiones de selva rural donde la informalidad puede alcanzar hasta el 95%.

Este modelo de conservación productiva mantiene el 10% del área como bosques de conservación estricta, lo que representa aproximadamente 27,000 hectáreas. En el 90% restante, bajo un manejo de bajo impacto, se interviene una treintava parte del bosque cada 30 años, y el resto se mantiene bajo un proceso de regeneración natural. Esto permite que las áreas afectadas por la tala selectiva, los caminos secundarios y los patios recuperen su cobertura forestal, como se ve en la Figura 4. En uno de cada 30 bloques, Maderacre extrae aproximadamente un árbol cada dos hectáreas. Para ello, se mantienen los caminos principales, y los caminos secundarios y patios de almacenamiento se abren temporalmente (por un año). La degradación solo equivale al 0.5% del área, gracias a lo cual el bosque se mantiene saludable. Su estructura, composición, dinámica y resiliencia se mantienen, cumpliendo sus funciones biológicas y ecosistémicas, y se respetan los hábitats y la biodiversidad.

📄 Documentación Oficial de Respuestas e Informe Técnico

Para consultar el reporte técnico institucional completo y original presentado a la opinión pública, puede acceder directamente a la fuente oficial:

Ver y descargar documento PDF: Maderacre Response to OjoPúblico Publication

Información complementaria y enlaces de verificación:

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